Vietnam impulsa sus exportaciones de mango a China con enfoque en calidad
Vietnam busca consolidar su posición en el mercado chino de mangos, superando desafíos logísticos y fitosanitarios para aumentar la competitividad del producto.

Vietnam se encuentra en una fase crucial para fortalecer su presencia en el competitivo mercado chino del mango. A pesar de la cercanía geográfica y la creciente demanda del gigante asiático, el país indochino aún enfrenta obstáculos que limitan el pleno desarrollo de su potencial exportador.
Actualmente, Vietnam es el segundo mayor exportador de mangos al mercado chino. Sin embargo, en el ranking global de proveedores de mango de China, ocupa el séptimo lugar. Esto sugiere que, si bien hay una base sólida, existe un margen significativo para mejorar y capturar una mayor cuota de mercado.
Uno de los principales desafíos ha sido la logística y la cadena de suministro. Las inspecciones aduaneras prolongadas y los costos asociados al transporte, especialmente por carretera, han dificultado la entrega eficiente de mangos frescos. La implementación de medidas para agilizar estos procesos y reducir los tiempos de tránsito es fundamental para garantizar la frescura y calidad del producto en destino.
Además, la competencia con otros países exportadores, como Perú y Ecuador, que tienen una fuerte presencia en el mango a China, obliga a Vietnam a innovar. Estos competidores se benefician de temporadas de producción complementarias que les permiten abastecer el mercado chino cuando la oferta vietnamita es menor, o directamente competir en picos de producción.
Para superar estos retos, Vietnam está invirtiendo en mejorar sus capacidades de procesamiento, el cumplimiento de las normativas fitosanitarias chinas y la diversificación de las rutas de exportación. El desarrollo de infraestructuras para el transporte por ferrocarril o mar podría ofrecer alternativas más eficientes y rentables. Asimismo, la apuesta por variedades de mango de alta calidad y la mejora en las prácticas agrícolas son clave para diferenciar su oferta.
El objetivo es claro: consolidar la reputación del mango vietnamita por su sabor y calidad, asegurando que los productos lleguen al consumidor chino en óptimas condiciones. Esto no solo beneficiará a los agricultores vietnamitas, sino que también fortalecerá los lazos comerciales entre ambos países en el sector hortofrutícola.
