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Temperaturas elevadas afectan cultivos de mango en Lambayeque

Altas temperaturas en la región peruana de Lambayeque impactan significativamente la floración del mango, pronosticando una menor producción para la próxima campaña.

11 ago 2026
Temperaturas elevadas afectan cultivos de mango en Lambayeque

La industria del mango en la región de Lambayeque, Perú, se enfrenta a un desafío considerable debido a las inusuales y elevadas temperaturas registradas durante los meses de invierno. Estas condiciones climáticas adversas están afectando de manera crítica la floración de los árboles de mango, un proceso esencial para la formación de frutos y la posterior cosecha. Los pronósticos actuales apuntan a una disminución significativa en la producción para la campaña 2024-2025.

Tradicionalmente, las temperaturas frescas del invierno peruano son ideales para inducir la floración del mango. Sin embargo, el reciente incremento térmico ha perturbado este ciclo natural. Los expertos del sector agrícola de la región han expresado su preocupación, señalando que los cultivos están experimentando un estrés térmico que dificulta la adecuada iniciación floral. Esto no solo podría reducir el volumen total de la cosecha, sino también afectar la calidad y el tamaño de los mangos.

Las repercusiones de esta situación no se limitan únicamente a la producción local. Perú es un actor importante en el mercado global de mango, y una caída en su oferta podría generar ondas en la cadena de suministro internacional. Los exportadores, en particular, observan con atención el desarrollo de la situación, ya que la disponibilidad de fruta para los mercados de destino podría verse comprometida. Esta incertidumbre se suma a los desafíos logísticos y comerciales ya existentes en el comercio internacional de frutas frescas.

Productores y agrónomos en Lambayeque están explorando diversas estrategias para mitigar los efectos de las altas temperaturas. Entre las medidas consideradas se incluyen ajustes en las prácticas de riego, la aplicación de productos que ayuden a reducir el estrés térmico en las plantas y la optimización de los programas de fertilización. Sin embargo, la efectividad de estas acciones puede ser limitada frente a fenómenos climáticos de gran escala.

Este escenario resalta la creciente vulnerabilidad de la agricultura frente al cambio climático y la necesidad de desarrollar variedades de mango más resistentes a las fluctuaciones térmicas, así como implementar sistemas de monitoreo climático más precisos que permitan a los agricultores anticiparse y adaptarse mejor a estas condiciones cambiantes. La sostenibilidad de la producción de mango en regiones como Lambayeque dependerá cada vez más de la capacidad de innovación y adaptación del sector.